Es el principal problema entre beneficiarios que manifiestan dificultad o imposibilidad para terminar su casa. Muchos tuvieron que pedir financiamiento adicional para poder continuar con la obra. Casi el 75% de estos considera que al día de hoy su vivienda no es apta para ser habitada pero algunos no tienen otra opción al no poder afrontar la cuota del crédito y el pago de un alquiler. La mayoría no reúne los requisitos para acceder al PRO.CRE.AR Complementario.
El Defensor del Pueblo de la Provincia de Córdoba encargó a su Instituto de Estadísticas -INEDEP- una encuesta con el objeto de determinar cuáles son las problemáticas que han tenido que afrontar los beneficiarios cordobeses del PRO.CRE.AR.. Se encuestó a 376 beneficiarios de un universo de 600 situaciones presentadas de toda la provincia que manifestaron tener problemas para continuar o finalizar la obra.
Este estudio permitió conocer la situación en la que se encuentran estos adjudicatarios y constatar si pudieron terminar la obra, o conocer el grado de avance de la misma y advertir si las viviendas se encuentran en condiciones de ser habitadas o no. Se indagó también si estos beneficiarios necesitaron contar con un financiamiento extra o no.
La mayoría de los beneficiarios que tienen problemas son quienes adjudicaron el crédito en el año 2015 (44,54%) y 2014 (31,86%). Siguen los del 2013 (15,63%), 2016 (4,43%) y 2012 (3,54%).
Respecto de los ingresos familiares el 42% de la muestra posee una renta familiar neta entre $8.001 y $16.000, el 26,92% tiene ingresos entre 16.001 y 22.000 pesos, mientras que los poseen ingresos desde $22.001 y hasta o más de $32.000 no superan el 32% de la muestra.
En cuanto a la etapa de ejecución del crédito, un 4,80% solo recibió el anticipo; el 16,22% recibió el primer desembolso mientras que el 78,98% restante recibió la totalidad del crédito (anticipo y dos desembolsos).
A pesar de ese casi 79% de los consultados que recibió la totalidad del crédito, sólo el 2,71% dijo que la obra fue finalizada. Otro 22,89% dijo que no está finalizada pero si está en condiciones de ser habitada y un 74,40 % explicó que la vivienda no se encuentra en condiciones de ser habitada, principalmente por no contar con requerimientos básicos como instalaciones de luz, agua o gas. Pese a esto, algunos de los entrevistados explicaron que residen en éstas condiciones ante la imposibilidad de afrontar el pago de la cuota del crédito y un alquiler al mismo tiempo.
Respecto de los plazos estipulados para la obra un 52,25% de los consultados expresó que no pudo cumplimentar con los mismos. De éstos, el 85,71% expresó que no pudo continuar con la edificación a causa del incremento de los costos de los materiales de construcción y de la mano de obra. Otro 6,55% hizo alusión a otros factores que tuvieron incidencia para verse obligados a parar la construcción: falta de dinero, mala planificación con respecto a los costos, robo de materiales y condiciones climáticas adversas.
El crédito no alcanzó
También se indagó sobre cuáles fueron las dificultades para continuar o finalizar el proyecto. La gran mayoría de los consultados, el 96,08%, afirmó haber precisado financiamiento adicional para continuar o reanudar la construcción.
Sobre las fuentes de financiamiento adicional a la que recurrieron, los datos arrojan que un 38,27% recurrió principalmente a familiares. Un 25,22% acudió a bancos y un 19,91% a entidades financieras (estas opciones suponen un gasto fijo mensual para la cancelación de los mismos, que se suma al pago del crédito original). Por otro lado, un 3,76% manifestó que recurrió a “otros” tipos de financiamientos adicionales, como vender bienes personales, recurrir a ahorros y realizar horas extras en el trabajo.
PRO.CRE.AR. Complementario
De los beneficiarios consultados, el 42,42% gestionó el PRO.CRE.AR complementario. El 57,58% que no lo solicitó, adujo no cumplir con los requisitos para acceder a ese beneficio.
Del porcentaje que si solicitó el PRO.CRE.AR complementario, el 97,99% no lo recibió. El motivo principal expresado por el cual no les fue otorgado esta línea de crédito fue que sus viviendas excedían los 90 metros cuadrados.
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