El ministro del Interior Rogelio Frigerio afirmó en declaraciones al diario La Nación que las inversiones llegarán con la recuperación de la confianza y pronostica que la pobreza se superará cuando se generen empleos de calidad.
Además, anticipó que el próximo encuentro con la CGT incluirá a los empresarios y, en plena negociación con la central obrera, envió un mensaje a los gremios: "Nosotros no le vamos a dar a la CGT nada, nosotros gobernamos para más de 40 millones de argentinos".
-Los gremios quieren un bono de fin de año y la eximición del pago de Ganancias para el aguinaldo. ¿Cuánto está dispuesto a ceder el Gobierno?
-Nos juntamos permanentemente, tenemos un diálogo fluido, probablemente mucho más fluido de lo que lo tenían con el gobierno anterior; escuchamos también lo que ellos tienen para decir y para proponer. Entendemos que desde el Estado tenemos que dar una respuesta a estas cosas.
-¿Un bono de fin de año es posible?
-Nosotros no descartamos nada.
-Se habla de que podría ser una suma de $ 3000. ¿Es una idea disparatada o es algo lógico?
-Toda la ayuda que podamos dar, sobre todo para los sectores más vulnerables tiene que tener en cuenta la debilidad fiscal que todavía enfrenta el Estado producto de la herencia recibida en esta materia. Nosotros heredamos uno de los déficits fiscales más grandes de la historia. En consecuencia, tenemos que ser responsables, porque la inflación es producto de un gobierno que se manejó de manera muy irresponsable en el manejo de los recursos de la gente. Y no podemos repetir ese error.
-Esta semana, el Indec difundió que la pobreza alcanzó al 32,2% de los argentinos. ¿Lo sorprendió la cifra?
-Es el dato que manejábamos en medio de la campaña. Es dolorosa la realidad. Nadie puede estar ajeno a la lucha, al desafío de reducir drásticamente la pobreza.
-Durante estos 10 meses de gestión se sumaron casi un millón y medio de pobres. ¿Por qué?
-Eso es muy difícil de estimarlo con tanta precisión.
-Es lo que informó el Observatorio Social de la Deuda, de la UCA, que el Gobierno siempre reivindicó.
-Lo que pasa es que el informe de la UCA, que es serio, no es una estadística pura. Sin embargo, frente al apagón estadístico, todos los argentinos tuvimos que echar mano a estadísticas no oficiales para entender mejor cual era nuestra realidad. La UCA venía haciendo una medición de pobreza anual, y recién este año pasó a un esquema trimestral, entonces la comparación no es la base adecuada, porque vos estás comparando en el primer trimestre la pobreza contra todo un año, y en el primer trimestre en general, sobre todo este primer trimestre, tuviste un incremento de precios y no tuviste la compensación por parte de las paritarias, que se fueron cerrando más adelante, en el transcurso del año. En consecuencia, la verdadera medición comparable es diciembre de 2015 contra diciembre de 2016. Ojalá que para ese momento podamos haber logrado bajar en algo la pobreza. Ese es nuestro objetivo.
-El Presidente habló de la generación de empleo como principal motor para salir de la pobreza. Hoy, sin embargo, el Estado aparece como primer generador de trabajo. ¿Cuándo estima que se revertirá esa situación?
-La pobreza estructural la vamos a superar cuando generemos empleo de calidad y en la cantidad necesaria, y eso va a venir de a mano de las inversiones. Las inversiones están llegando de la mano de la recuperación de la confianza. Nosotros estamos en la primera parte de nuestro gobierno y nos encargamos de desarmar las bombas que nos dejaron. El año que viene vamos a crecer por primera vez después de cinco años de estancamiento.
-Después de 10 meses de gobierno, ¿qué autocrítica haría?
-Nunca nos van a escuchar decir de nosotros que somos infalibles. Lo importante es reconocer lo más rápido el error y rectificarlo, como hicimos con el tema tarifas. Gobernar no es fácil, sobre todo con la herencia que nos dejó el kirchnerismo.
-Juntar a 1800 intendentes puede ser leído por algunos gobernadores como un destrato. Alguno podría pensar que lo están pasando por arriba. ¿No se enojarán por el encuentro?
-Puede ser que alguno se enoje porque ese ha sido el comportamiento del gobierno anterior. Pero los que entendieron que los gobernadores son los socios del Presidente tienen en claro que esto no tiene que ver con una intencionalidad de ir por encima de ellos.
Fuente: La Nación
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