La Cámara Argentina del Libro (CAL) expresó su preocupación por la caída aproximada del 20 por ciento en la venta de productos.
Ezequiel Leder Kremer, vicedirector de la entidad, señaló que dudan que se trate de una "crisis de carácter efímero" sino que es una situación que tiende a consolidarse e instalarse en el tiempo.
"Los índices en caída están consolidados (...) Estamos preocupados bastante en esta ocasión porque no vemos que tenga un carácter efímero sino que tal vez responda más bien a un cambio de modelo en el cual los comerciantes y los fabricantes argentinos no nos estamos sintiendo del todo cómodos", indicó la autoridad de la cámara.
Leder Kremer remarcó que Argentina es una gran plaza generadora de libros, de dimensiones casi exclusivas. Y sugirió que la experticia y trayectoria del sector colaborarán para superar el mal momento del sector.
A la hora de encontrar razones, desde la CAL destacan que hay un elemento de "prevención y de temor muy importante", sensación que debería ir diluyéndose si es que un sector de la población está confiando en el modelo económico. Pero sin embargo, eso no está sucediendo.
"Por otro lado, más allá de lo anímico, hay sectores que están sintiendo concretamente la caída de las órdenes de pedido o se ven afectados por la sustitución de productos por importaciones. El imprentero argentino, industrial pyme, está preocupado porque si comenzamos a imprimir afuera los libros argentinos, hay mano de obra que necesariamente quedará desocupada", expuso Leder Kremer en diálogo con el programa Nada del Otro Mundo, de Radio Universidad.
Y finalizó: "El canal librero vive del mercado interno y no hay mercado posible si la gente no tiene trabajo, si ese trabajo no es estable, si el poder adquisitivo no es suficiente. El libro es un elemento bastante prescindible porque pertenece a la esfera del entretenimiento. No se trata de si está caro o barato, sino si la gente tiene la posibilidad de pagarlo".
Fuente: http://www.cba24n.com.ar
|