Los ex trabajadores de La Mañana de Córdoba recibieron otra cachetada a su dignidad cuando ayer se enteraron de que sus pertenencias, tras el cierre del diario, fueron abandonadas en una cochera al edificio lindante donde funcionó la redacción en avenida Maipú 51.
“Se robaron hasta la historia. Así dejaron nuestras pertenencias, tiradas entre la mugre de una cochera, sin respeto. Ya se llevaron todo y nos llaman para avisarnos que nuestras cosas están “guardaditas” en la cochera. No queremos estar todo el tiempo quejándonos de estas cosas, pero la justicia duerme y seguimos sufriendo estos atropellos”
Este texto se puede leer en el Facebook de los trabajadores de La Mañana(https://www.facebook.com/delegado.lmcba/?fref=ts) y realmente es repudiable la actitud de la empresa que dejó a 61 compañeros en la calle.
No se puede ser tan cruel con trabajadores que le pusieron el hombro al diario desde siempre, y más aún en los últimos años cuando la crisis se acentuó hasta terminar con el cierre de la fuente laboral porque la patronal se borró y el poder político y la Justicia miraron para otro lado.
Los hermanos Gerardo Raúl Varetto y Eduardo Varetto fueron los que apagaron la luz en su calidad de testaferros, pero antes también hubo otros prestanombres que se encargaron, como pasó con LV2, que el diario desapareciera porque su situación económico-financiera era insostenible
Antes de la caída, los Varetto hicieron un último intento de para mantener la fuente laboral, pero claro, a costa de los trabajadores, con despidos masivos e indemnizaciones miserables, para dejar una reducida y flexibilizada planta de personal con rebaja de salarios a la mitad de lo que marca el convenio
Los trabajadores y el Cispren rechazaron la propuesta y el ministerio de Trabajo de la Provincia dictó una conciliación obligatoria que se prolongó en el tiempo con una patronal que dilató las negociaciones hasta que el 10 de junio la autoridad laboral decretó la finalización de la medida y La Mañana, lamentablemente, pasó a ser historia.
Pero como “la lucha que se pierde es la que se abandona”, un grupo grande de compañeros de La Mañana no baja la guardia y con el apoyo del Cispren trabaja desde hace más de un mes en la conformación de una cooperativa para tener voz propia.
Por Daniel Klocker – Prensared.
Fotografías Leandro Cirico.