Un grupo de científicos del Hospital General de Massachusetts analizó los datos de dos estudios importantes que afectan a más de 150 mil participantes para determinar si las personas que consumen proteínas de carnes rojas y procesadas tenían una tasa de mortalidad significativamente mayor que los que recibieron sus proteínas de los vegetales.
El análisis se realizó sobre los resultados que arrojó elNurses' Health Study, una investigación a largo plazo sobre los factores de riesgo de las enfermedades crónicas más importantes en las mujeres, y el Health Professionals Follow-up Study, un estudio dedicado a evaluar la relación de factores nutricionales en la incidencia de enfermedades graves en hombres, ambos diseñados para trabajar en conjunto patrocinados por la Escuela de Salud Pública de Harvard y financiado por el Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos.
El análisis no sólo observó las dietas de los participantes a lo largo de un año sino que además los examinó repetidamente, "en especial la frecuencia con la que consumían porciones de determinados tipos de alimentos durante un año anterior cada cuatro años", según indicaron en un comunicado.
El estudio fue dirigido por Mingyang Song, un médico graduado de la Universidad de Shandong en China, con maestría en Epidemiología en la Universidad de Pekín y actualmente estudiante de doctorado en el Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard. Su equipo descubrió que un incremento del 10 por ciento en la ingesta de proteínas de origen animal derivó en un aumento del 8 por ciento en el riesgo de mortalidad por una enfermedad cardiovascular y un 2 por ciento de la mortalidad en general. Pero sólo un 3 por ciento de aumento en la ingesta de proteínas vegetales llevó a una disminución del 10 por ciento de la mortalidad y una reducción del 12 por ciento en el riesgo de morir por un problema cardíaco.
"Las conclusiones son claras", dijo Song: "Las proteínas de origen vegetal de fuentes tales como frijoles, nueces, quinoa y semillas son una opción más saludable que los filetes o productos de carne como las salchichas". Dicho esto, aclaró: "Yo no recomendaría que todo el mundo cambie a una dieta vegetariana". Esto se debe a que ciertas carnes, como el pollo y el pescado, por ejemplo, también registran un riesgo de enfermedades del corazón y de mortalidad mucho más bajo que las carnes rojas.
Sin embargo, explicaron que no se trata sólo de que la carne sea mala y las plantas sean buenas. Las carnes procesadas muchas veces están llenas de aditivos potencialmente nocivos como el sodio, nitritos y nitratos.