Nicolás Flores dijo que le agradecía al cura y "a Dios, que podamos hacer este viaje junto a mi familia". El domingo 16 participará de la ceremonia de canonización del "Cura Gaucho", que presidirá Francisco.
Nicolás señaló a Télam en el Aeropuerto Internacional Taravella que "este momento lo vivo con mucha alegría y una emoción muy grande. Feliz por viajar a Roma para visitar al Papa. Se nos cumplió el sueño. Llegó el momento de partir".
Sandra Violino, la madre de Nicolás, dijo que sentía goce en el alma al participar de esa ceremonia. "La verdad que coronamos todo este proceso de canonización pudiendo viajar a Roma y asistir a este acontecimiento tan importante, presidido por un papa argentino. El escenario está completo. Estamos todos. Hasta los milagrados del cura Brochero van a estar", indicó.
"Nosotros -agregó- pensamos que con la beatificación del cura le habíamos puesto la frutilla a la torta, pero no ha sido así. Yo creo que (José Gabriel del Milagro) Brochero nos ha dejado un camino abierto a la familia. Ese camino es el de la oración", relató Sandra.
Por su parte, Osvaldo, el papá de Nicolás, aseguró: "Vamos a ver cómo nos sentimos cuando estemos cerca del Vaticano. Va a haber lágrimas y muchos agradecimientos y de allá vamos a traer un montón de bendiciones, seguramente. Hemos vivido cosas intensas y angustiantes, como también colmadas de alegría como la beatificación y ahora la canonización, el broche de oro de esta etapa que me pone muy contento".
Brochero fue beatificado el 14 de septiembre de 2013 luego de que el Vaticano diera por aprobado el primer milagro al considerar que intercedió en la curación de Nicolás, el chico que tenía 11 meses cuando un accidente de tránsito lo dejó en estado vegetativo el 28 de septiembre de 2000, en Falda del Cañete, provincia de Córdoba. Sus padres pidieron y rezaron a Brochero para que se recuperara.
Para la santificación se necesitaba de la aprobación de un segundo milagro y eso ocurrió con Camila Brusotti, de ocho años, quien fue brutalmente golpeada por su madre y su padrastro, que la dejaron inconsciente y en terapia intensiva por dos meses.
El hecho ocurrió en 2013 y en tres meses la pequeña comenzó a recuperarse. Los familiares y amigos habían pedido a Brochero por ella.